miércoles, 11 de abril de 2012

Vidas posibles

Una persona abandonada a sí misma se encierra en una casa y lee; lee hasta quemarse los ojos, hasta despellejarse las yemas de los dedos de tanto pasar páginas. Llega a saberlo todo, como Borges (no a través de la vida, sino de los libros) y esboza una monumental Teoría General del Lector que ocupará varios volúmenes. Luego se muere y nadie lo llora, ni los libros.

sábado, 7 de abril de 2012

W. Wordsworth

como remedio de los días lluviosos. Mis subrayados:


[...]I cannot paint
What then I was [...]



Strange fits of passion have I known:


A violet by a mossy stone
Half hidden from the eye!


[William Wordsworth, La abadía de Tintern y otros poemas]

Fénix de los ingenios y monstruo de naturaleza


Pues en llegando a papeles, ¡oh papeles, cuánto mal habéis hecho! ¿Quién no tiembla de escribir una carta? ¿Quién no la lee muchas veces antes de poner la firma?


[Lope, La prudente venganza]

miércoles, 21 de marzo de 2012

Contemplació horroritzada de la lletjor de la ciutat

[...]

Mai no oblidar que allò que és lleig
ens envileix:
cal depurar-se'n.

miércoles, 22 de febrero de 2012

A poesia

ROMA


Era no verão ao fim da tarde
como adriano ou virgílio ou marco aurélio
entrava em Roma pela via ápia
e por antínoo e todo o amor da terra
juro que vi a luz tornar-se pedra.

[Eugénio de Andrade]


ROMA

Era en verano al fin de la tarde
como adriano o virgilio o marco aurelio
entraba en roma por la vía apia
y por antinoo y todo el amor de la tierra
juro que vi a la luz volverse piedra.

[Traducción de Ángel Crespo]

martes, 21 de febrero de 2012

Estats d'ànim

Aquell voler que en mi no troba terme
[Ausiàs March]

sábado, 17 de diciembre de 2011

Salvatore Quasimodo

Un verano estuve en Modica, pero aún no sabía que allí había nacido el poeta. Sólo recuerdo el calor.
Ahora me han regalado un libro de ensayos suyos, de segunda o tercera mano, que en 1973 pertenecía a una tal Mercé. Imagino que la anterior lectora creería en la poesía social, dadas las fechas.

Io non credo alla poesia come ''consolazione'', ma come moto a operare in una certa direzione in seno alla vita, cioè ''dentro'' l'uomo. Il poeta non può consolare nessuno, non può ''abituare'' l'uomo all'idea della morte non può diminuire la sua sofferenza fisica, non può promettere un eden, né un inferno più mite...

Oggi poi, dopo due guerre nelle quali l' ''eroe'' è diventato un numero sterminato di morti, l'impegno del poeta è ancora più grave, perché deve rifare l'uomo, quest'uomo disperso sulla terra, del quale conosce i più oscuri pensieri, quest'uomo che giustifica il male come una necessità, un bisogno al quale non ci si può sottrarre...

Rifare l'uomo, è questo il problema capitale. Per quelli che credono alla poesia come ad un gioco letterario, che considerano ancora il poeta un estraneo alla vita, uno che sale di notte le scalette della sua torre per speculare il cosmo, diciamo che il tempo delle speculazioni è finito. Rifare l'uomo, questo è l'impegno.