domingo, 16 de mayo de 2010

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He andado en círculos sin saberlo;
tras lloverme tanto
y llegar al punto de partida
repetida
y tarde.

sábado, 15 de mayo de 2010

In vino, vinum

I

Mi lengua te busca las manos: saben a barrica vieja. Del roble de tus falanges, pasa a recogerte frutos maduros en el cuello; a sorberte el alcohol de los labios. Y luego, abajo, más abajo aún… ¡qué gozo descorcharte, qué buena añada la tuya!



II

El niño, entre el jaleo, sorbió a hurtadillas de la copa de tinto donde brillaban cuajarones: se le llenó la boca de fuerza líquida y peligrosa. Cuando volvió, las manchas de su pechera blanca eran tan inocentes que, de no ser diciembre, todos habrían creído que comió cerezas.



III

Acerbo, ácido, amargo; duro, espeso, áspero; turbio, sulfuroso, tánico: no, no fue un mal vino, sino un peor amante.



IV

El vinazo del tetrabrik me caldeó el cuerpo y me ofuscó la mente. Di gracias al magnánimo mendigo y me alejé borrachibundo. Si me hubiera visto a mí mismo, me habría muertito de vergüenza ajena.



V

Quise ser copa para tu vino, pero ya tenías cáliz. Desdeñar tan dulce mosto fue pecado: nadie más habría aplacado tu sed. Ahora, arrepiéntete y sufre y calla.

viernes, 14 de mayo de 2010

March hare

Se nos acabó la ciudad.

Piedras:
alimento espiritual único y preferible y posible
en esos días